
Praga es, sin lugar a dudas, una de las más bellas ciudades que puedes visitar en Europa. Su ciudad medieval, con lugares como la Plaza de la Ciudad Vieja o el Puente de Carlos, nos permite disfrutar de rincones de gran belleza.
Praga apenas sufrió desperfectos durante la II Guerra Mundial, y permaneció intacta los cuarenta años de régimen comunista, por lo que sigue siendo una hermosa y pintoresca ciudad,
famosa por sus adoquinadas callejuelas, encantadoras plazas y peculiar arquitectura bohemia. Atravesada por el río Vltava, la ciudad se divide en varios barrios, cada uno con su peculiar carácter, y a los que se puede llegar con el eficaz servicio de transporte público.Desde la llegada de las líneas aéreas de bajo coste, Praga no ha dejado d
e recibir cada vez más turistas, atraídos por sus razonables precios, sus tesoros históricos y su animada vida nocturna. Los principales lugares de interés de Praga son el imponente castillo con su palacio, la basílica y
los salones adyacentes, que albergan incontables tesoros del pasado de la ciudad. Una buena forma de conocer Praga es con una visita guiada, bien persiguiendo a los fantasmas de la ciudad o descubriendo sus tesoros ocultos.
e recibir cada vez más turistas, atraídos por sus razonables precios, sus tesoros históricos y su animada vida nocturna. Los principales lugares de interés de Praga son el imponente castillo con su palacio, la basílica ylos salones adyacentes, que albergan incontables tesoros del pasado de la ciudad. Una buena forma de conocer Praga es con una visita guiada, bien persiguiendo a los fantasmas de la ciudad o descubriendo sus tesoros ocultos.
